Si eres de los que lleva años entrando a Google.es casi sin pensarlo, tenemos noticias: Google ha decidido cargarse sus dominios locales, y eso incluye al querido Google.es. Sí, ese que nos ha acompañado durante más de 20 años… desaparece. Pero tranquilo, que no cunda el pánico: te contamos qué está pasando y cómo te afecta (spoiler: muy poco).
¿Qué ha pasado con Google.es?
Resulta que Google ha anunciado que poco a poco va a ir eliminando todos sus dominios locales, como Google.fr, Google.it o el nuestro, Google.es. ¿Por qué? Porque ya no tienen sentido. En sus inicios, cada país tenía una versión del buscador con funciones distintas, pensadas para las necesidades locales. Pero con el tiempo, todas esas funciones se han ido unificando en el dominio principal.
Así que, básicamente, da igual desde dónde entres: vas a tener acceso a lo mismo estés en Madrid, París o Buenos Aires.
¿Y ahora qué? ¿Tengo que hacer algo?
No te preocupes, esto no va a cambiar tu vida (ni tu forma de buscar memes, recetas o vuelos baratos). Lo único que pasará es que cuando escribas “google.es” en la barra del navegador, se te redirigirá automáticamente a “google.com”. Todo seguirá funcionando igual.
Eso sí, puede que te pidan volver a configurar alguna que otra preferencia, como el idioma o la ubicación. Nada grave, lo haces una vez y listo.
¿Por qué Google se han cargado los dominios locales?
Google lo explica bastante claro en su blog: mantener varios dominios para hacer exactamente lo mismo no tiene sentido. Centralizar todo en Google.com les permite trabajar de forma más eficiente, ofrecer mejores actualizaciones y mantener una experiencia más consistente para todos los usuarios del mundo.
Además, seamos honestos: la mayoría ya usábamos Google.com sin darnos cuenta, sobre todo desde el móvil o con apps.
Sí, Google.es formó parte de nuestra rutina digital durante años. Era como ese viejo amigo al que acudías para buscar desde “cómo hacer lentejas” hasta “por qué no funciona mi WiFi”. Pero los tiempos cambian, y ahora toca decirle adiós para dar paso a una experiencia más global.
Así que, ya sabes: la próxima vez que entres a Google y veas “.com” en vez de “.es”, no te asustes. Todo está bien. Solo es el fin de una era… y el comienzo de otra.